Viernes 19 de Octubre de 2018

Intendentes del conurbano rechazaron el traspaso de Aysa

El repudio a la medida se materializó a través de una imagen que reunió a diez  jefes comunales del AMBA con el líder de Obras Sanitarias. La jugada viene a respaldar la postura de Vidal que se resiste a recibir a la compañía y con ella un déficit de 100 mil millones de pesos.

Una decena de intendentes peronistas y del conurbano fueron el frente de lucha de María Eugenia Vidal en la pulseada por evitar el traspaso de AySA a la órbita del Gobierno provincial.  Desde la difusión del pedido realizado por el Gobierno Nacional, los rumores de malestar en torno a la decisión fueron fundamentales

Luego de hacerse público el interés del Gobierno Nacional de pasar al manejo bonaerense las funciones de la empresa estatal proveedora de agua y cloacas en el AMBA, también fue notorio el malestar en torno a la propuesta por parte de la gobernadora Maria Eugenia Vidal, quien ve en el traspaso de la empresa, un déficit del 100 mil millones que la Provincia no está en condiciones de absorber.

En este contexto, fue que la mandataria bonaerense recurrió a los intendentes peronistas, que alineados con su postura, también rechazan el pasaje, principalmente por considerar que la llegada y el desarrollo de las obras se vería perjudicadas si los mismos pasan a manos del Gobierno provincial.

La primera manifestación concreta sobre el tema se dio ayer y fue representada con una imagen por demás significativa. Una decena de intendentes del conurbano se reunieron con el líder de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri. Entre ellos: Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham), Andrés Watson (Florencio Varela), Anibal Regueiro (Presidente Perón) y Julio Zamora (Tigre).

Para Fernando Gray  "la discusión de fondo es la coparticipación de la provincia de Buenos Aires. La Gobernadora se debe poner al frente de esa discusión y reclamar los fondos que le corresponde a esta provincia", dijo y agregó que "si tenemos la coparticipación que nos corresponde podemos recibir Aysa y el resto de las empresas de servicios".

Más intransigente se escuchó a otros jefes comunales que consideraron el traspaso de la empresa como “el fin de las obras” dado que el funcionamiento de la empresa “pasaría a colgar del organigrama provincial y su presupuesto estaría delimitado por las golpeadas finanzas bonaerenses”.