Miércoles 26 de Junio de 2019

El repudio al 2×1 reventó la Plaza

El fallo de la Corte Suprema que aplicó la conmutación de penas para genocidas por delitos de lesa humanidad logró un repudio inesperado para el Gobierno, pero también para quienes protagonistaron el acto. Su dimensión fue confirmada sobre una Plaza de Mayo que este miércoles por la tarde fue literalmente desbordada al calor de la primera marcha unificada que realizaron la mayoría de los organismos de derechos humanos, tras sumar 13 años de movilizaciones divididas para conmemorar cada aniversario del último golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976. De la última todavía no se cumplieron dos meses, pero el impacto del fallo del máximo tribunal cosechó una veloz convocatoria que fue inicialmente lanzada por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo Linea Fundadora, y luego contó con el acompañamiento de los partidos de izquierda que integran el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), que forman parte del Encuentro Memoria Verdad y Justicia.

Poco antes de las 20, la marca distintiva de la marcha relámpago dejó su sello desde el corazón de la Plaza, cuando la gran mayoría de las 500.000 personas que la colmaron, levantaron miles de pañuelos blancos en un mensaje inequívoco de repudio a la Corte y a la administración del presidente Mauricio Macri, que suma una semana de esfuerzos comunicacionales para despegarse de la decisión del máximo tribunal. Este miércoles el propio mandatario repudió la medida, pero los mensajes, al parecer, no rindieron sus frutos.

Si las dos marchas que se concretaron el pasado 24 de marzo para los 41 años del último golpe rebozaron de jóvenes, de miles de personas “sueltas” y de varias generaciones de asistentes, la movilización contra el 2 x 1 combinó ambas potencialidades. Bajo la consigna "Señores jueces: Nunca Más. Ningún genocida suelto. 30.000 detenidos desaparecidos presentes", las palabras de las principales referentes de Abuelas y Madres lograron reflejar la gravedad del fallo y el voltaje del repudio.

“En esta jornada histórica, el pueblo y los organismos reunidos en esta histórica plaza, decimos bien fuerte “nunca más”. Nunca más, a la impunidad, a la tortura, a los violadores y apropiadores de niños. Nunca más a los privilegios para criminales de lesa humanidad. Nunca más a los genocidas sueltos, al terrorismo de Estado, al silencio. No queremos convivir con los asesinos más sangrientos de la historia argentina. Ni que nuestros hijos ni futuras generaciones deban hacerlo. Nuestro pueblo no merece ser condenado al olvido”, dijo Taty Almeida, de Madres Línea Fundadora. La mujer consideró como “vergonzoso fallo, que abrió la puerta de la impunidad. Hoy, les recordamos que el 2×1 sólo rigió entre el 94 y el 2001, nació como una necesidad para descomprimir la situación de las cárceles y era para personas sin sentencia”, bramó la mujer para repudiar el voto de los jueces Carlos Rozenkrantz, Elena Highton de Nolasco y Horacio Rosatti. La sola mención de los tres cortesanos que votaron a favor de la conmutación cosechó un potente abucheo.

Nora Cortiñas, a su turno, reclamó Justicia para “los niños y niñas a quienes robaron la identidad”, para quienes “fueron tirados vivos al mar” y para “los torturados, asesinados y enterrados en tumbas desconocidas”. “Los delitos de lesa humanidad no son comunes, no prescriben, no son amnistiables. La CIDH niega beneficios para esos crímenes atroces, tal como señalaron Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti. Los genocidas siguen sin confesar los destinos de nuestros hijos”, gritó ante la multitud cuando rescató la posición de los dos cortesanos que se negaron a aplicar la conmutación.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, rescató que “los organismos no estamos solos como en otras épocas. Contamos con el apoyo de referentes de la cultura, del deporte, del arte, de distintos signos políticos y partidarios y, fundamentalmente, del pueblo, que hoy es más sabio, más comprometido y más fuerte. La dictadura no es un hecho de un pasado lejano. Sabemos que la democracia se construye entre todos, todos los días. Haremos oír nuestra voz en todo el mundo. Señores jueces, ¡Nunca más! ¡Levantemos los pañuelos!”, y entonces la multitud respondió con sus pañuelos con una potencia que hizo enmudecer a más de uno.

Entre las columnas de las organizaciones sociales y de los organismos de derechos humanos se pudo divisar la presencia de diputados nacionales y legisladores provinciales de distintas fuerzas políticas, y de dirigentes sindicales de la CGT y de las dos CTA.

MARCHAS EN TODO EL PAÍS

Bajo el mismo lema que desbordó Plaza de Mayo, hubo masivas movilizaciones en las ciudades bonaerenses de Mar del Plata y Bahía Blanca, y en las provincias de Mendoza, Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Misiones, Entre Ríos, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Aunque la Asociación Madres de Plaza de Mayo, que conduce Hebe de Bonafini, no participó del acto central frente a la Casa Rosada, estuvo presente en distintas provincias, donde la masividad de las marchas fue igual, o superior, a las realizadas el último 24 de marzo.