El hecho salió a la luz por la intervención de un sargento del propio Comando de Patrullas, quien decidió denunciar al conocer a la víctima.
Un procedimiento que parecía rutinario terminó destapando una maniobra ilegal dentro de la Policía Bonaerense. Cinco efectivos, entre ellos el jefe de la Comisaría Primera de Florencio Varela, fueron detenidos tras ser acusados de extorsionar a un vecino para sacarle dinero bajo amenaza de armarle una causa penal.
EL CASO
Todo se originó cuando oficiales frenaron a un conductor mientras trasladaba cobre. Pese a que el material tenía origen lícito, los agentes habrían intentado vincularlo con robos de cables, un delito frecuente en la zona. Con ese argumento, comenzaron a advertirle sobre las posibles consecuencias judiciales que podía enfrentar.
La situación escaló rápidamente hacia una negociación informal. En lugar de avanzar con el procedimiento, los policías le habrían ofrecido una alternativa: pagar para evitar problemas. Bajo esa presión, el hombre terminó entregando 4.000 dólares.
Para la Justicia, no se trató de un simple abuso, sino de un delito más grave: los efectivos utilizaron su investidura para obtener dinero de manera ilegal, lo que encuadra como robo agravado.
El caso salió a la luz por la intervención de un sargento del propio Comando de Patrullas, quien decidió denunciar lo ocurrido al conocer a la víctima. A partir de allí, Asuntos Internos y la fiscalía avanzaron con la investigación que culminó con las detenciones.
