Las escuchas telefónicas fueron clave para reconstruir la operatoria.
Tras una investigación que se extendió durante varios meses, la Policía Federal Argentina logró desbaratar una organización dedicada a distribuir billetes falsificados en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. Seis personas fueron identificadas como integrantes de la banda, que operaba mediante compras en comercios para introducir el dinero apócrifo en circulación.
EL HECHO
Comenzó luego de que una mujer fuera detenida en abril de 2025 al intentar pagar con un billete falso de $20.000 en un local de Vicente López. A partir de ese episodio, los investigadores detectaron que detrás existía una estructura organizada que llevaba adelante maniobras coordinadas para evitar sospechas y controles.
Con el avance de la causa, se logró establecer el funcionamiento interno del grupo y determinar el rol de cada integrante. Según se informó, utilizaban una camioneta Fiat Fiorino para trasladarse hacia distintos comercios del conurbano y localidades del interior bonaerense.
La modalidad consistía en dejar el vehículo estacionado a cierta distancia para no despertar sospechas, mientras algunos miembros descendían y realizaban compras con billetes truchos. Luego regresaban al rodado y continuaban el recorrido por otros puntos de venta.
De acuerdo con la investigación judicial, uno de los acusados se encargaba de la logística y del traslado, mientras que otros integrantes actuaban como “pasadores”, es decir, quienes entregaban el dinero falso en los comercios. También había miembros destinados a tareas de apoyo y coordinación.
Las escuchas telefónicas fueron clave para reconstruir la operatoria. Los sospechosos utilizaban frases en clave para hablar de las maniobras y del dinero falsificado. Expresiones vinculadas a desayunos, paseos o jornadas de trabajo eran utilizadas para organizar las salidas, mientras que los billetes eran mencionados como “papeles” o “material”.
En una de las conversaciones analizadas por los investigadores, uno de los implicados aseguró que los billetes “pasaban como loco”, en referencia a la facilidad con la que lograban introducirlos en circulación.
La causa quedó a cargo del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Martín. Los investigadores remarcaron que uno de los aspectos que más llamó la atención fue que algunos integrantes mantenían perfiles aparentemente normales y sin movimientos financieros sospechosos, lo que dificultó detectar la actividad ilícita durante largo tiempo.
