Viernes 06 de Diciembre de 2019

Asado entre intendentes peronistas y de Cambiemos con eje en el cambio de gobernador

El encuentro de caciques del Conurbano tuvo lugar en Vicente López hace una semana, convocado por los macristas. ¿La intención? Abrir un canal de diálogo con el gobernador electo, Axel Kicillof.

El quincho del Concejo Deliberante de Vicente López fue el lugar elegido por el jefe comunal, Jorge Macri, para recibir el viernes pasado a cuatro intendentes peronistas del Conurbano.

Allí se presentaron Gabriel Katopodis (San Martín), Juan Zabaleta (Hurlingham), Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), que sumó al convite a Juan Pablo de Jesús, que en diciembre dejará el Partido de la Costa.

Al primo del presidente saliente lo acompañaban otros tres de Cambiemos que resistieron al embate de Todos en las urnas y alcanzaron un nuevo mandato: Julio Garro (La Plata), Néstor Grindetti (Lanús) y Gustavo Posse (San Isidro).

El encuentro había sido agendado por pedido de los intendentes de Cambiemos una semana atrás. La tarde en la que la gobernadora saliente recibió en su despacho a Axel Kicillof para dar el inicio formal a la transición provincial. 

Después de la foto que Vidal y su sucesor tuvieron, por separado, junto a intendentes de uno y otro bando, en La Plata y en Tigre. Tras esas reuniones, el primo presidencial tomó café en su oficina con Zabaleta y Katopodis. Y quedaron en verse, junto al resto, siete días más tarde.

Zabaleta y Katopodis son dos de los intendentes del PJ del conurbano más movedizos. Y de mejor vinculación con Alberto Fernández. El de San Martín tendría asegurado un lugar en el gabinete nacional a partir del 10 de diciembre, al frente de Infraesteuctura; mientras que el de Hurlingham pasó un rato por la tarde de ayer por las oficinas del presidente electo de Puerto Madero, confiaron fuentes del Frente de Todos.

"Ellos tienen que encarar un nuevo proceso sin la Nación y sin la Provincia”, resumió uno de los comensales del PJ en alusión a los colegas del PRO.

El PJ hizo gala de su pragmatismo y se encolumnó detrás de la figura de Kicillof en territorio bonaerense para ganarle al macrismo. Pero los intendentes del conurbano no dejaron de mirar con recelo al ex ministro. A pesar de las asperezas que se limaron.

Los caciques del PJ hablan con el ex ministro. Sus colegas de Cambiemos, aún no. Y prefieren, según confiaron, que el canal de comunicación con Kicillof sea a través de los intendentes peronistas con los que se relacionan desde estos años.

El nombre del gobernador electo sobrevoló durante todo el almuerzo. Además de las negociaciones en torno a la Legislatura, el lugar en el que se cocina, y se financia, la política de Buenos Aires.

Kicillof no termina de mostrar las cartas. No es de extrañar, en esa línea, que los intendentes de la oposición y del oficialismo sintonicen la misma frecuencia. “Necesitamos un nuevo sistema de relaciones políticas más normal y más humilde”, resaltó ante este medio uno de los comensales del peronismo.