20 de Septiembre de 2020

Charlas entre Fernández y Lavagna: el ex ministro pidió beneficios para pymes

En busca de políticas para recuperar la economía tras la crisis que dejará el Coronavirus, el líder de Consenso Federal conversó con el presidente y respaldó un proyecto de créditos y exenciones para pequeñas industrias que su espacio presentó en Diputados.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, y el ex ministro de Economía y líder de Consenso Federal, Roberto Lavagna, conversan con cierta asiduidad para intercambiar opiniones sobre el rumbo de la Argentina en materia económica desde que finalizó la contienda electoral de la que ambos fueron parte.

En el marco de la dura pandemia de Coronavirus, Fernández y su jefe de gabinete, Santiago Cafiero, comenzaron a desplegar una agenda que busca trazar un horizonte y de allí la necesidad de atender las devastadoras consecuencias económicas y sociales que deja la enfermedad.

Satisfechos con el soporte que ofreció de momento el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), pero conscientes de ser éste "insuficiente" -en palabras de Fernández- el Gobierno ya estudia convertir el sesgo asistencialista de la ayuda a la industria y otros sectores en un programa con eje en el financiamiento.

Este tema ocupó parte de la charla entre Lavagna y Fernández del miércoles pasado. El ex candidato de Consenso Federal pretende que el Congreso apruebe una ley de asistencia a las pymes con dos pilares: la obligación del sistema financiero de otorgar préstamos a tasa cero, a repagar en un plazo máximo de dos años y un período de gracia de seis meses en caso de afrontar complejidades, y la exención del Impuesto a las Ganancias por tres años para personas jurídicas que reinviertan utilidades o bien utilicen esos recursos para incorporar tecnología y bienes de capital.

Los lineamientos de ese proyecto ya ingresaron al Congreso de la mano del diputado Alejandro "Topo" Rodríguez, jefe de la campaña presidencial de Lavagna y hombre de confianza del economista, y encuentran mucha coincidencia con postulados que por estas semanas se oyeron decir a funcionarios en despachos oficiales.

No es casualidad que ese texto, al igual que el programa ATP, condicione la ayuda estatal a no despedir personal, ni realizar operaciones de compra de dólares -salvo para honrar compromisos de comercio exterior- ni otras operaciones que permiten la formación de activos en divisa norteamericana.

La iniciativa procura crear un "fondo de emergencia para la recuperación de las mipymes" encargado de subsidiar la tasa de interés, algo muy similar a la línea de créditos blancos lanzados desde el inicio de la emergencia sanitaria con avales del Fondep y el Fogar, dos fondos soberanos que administra la cartera de Desarrollo Productivo. Las miras, claro, apuntan a los bancos, a los que se considera "los grandes ganadores del macrismo" y con liquidez suficiente como para aportar a la recuperación.

En otro orden, Lavagna también planteó su inquietud acerca de las demoras en reglamentar una nueva Ley de Economía del Conocimiento, cuyo impacto en la creación de trabajo vía exención de cargas sociales ha sido notoria en los años que rigió.

El oficialismo había frenado la puesta en marcha de la actualización votada en la gestión de Macri por considerar que era demasiado laxa con las grandes compañías, que ahora tendrán más requisitos para avenirse a las exenciones. Pese a haber dictamen en Diputados, el proyecto aún permanece "cajoneado".

La cita del pasado miércoles también cristalizó la negativa del economista de sumarse como cabeza del futuro Consejo Económico y Social, el cual Fernández pretende crear y otorgarle un lugar preponderante para coordinar la salida de la crisis. El septuagenario político, cuya candidatura presidencial fue siempre presentada como "un último esfuerzo" en su vida pública, encontró en los almuerzos y conversaciones telefónicas con el presidente su manera de aportar hasta el momento en que decida bajar la persiana.