Jueves 25 de Abril de 2019

El PJ Bonarense pone en escena la pulseada interna

La marcha de la CGT fue el escenario de una pulseada marcada por las presencias. El reclamo convocado por las cúpulas sindicales resultó finalmente multitudinario en parte gracias a que representantes de diversos tintes políticos se hicieron eco del pedido que en el final, poco tuvo de representación.

Mientras las columnas de gente iban llegando, lo hacían paralelamente intendentes y ex funcionarios. Los intendentes del grupo Fénix, más cercanos al kirchnerismo, eligieron un hotel para concentrarse. Los alcaldes del grupo Esmeralda, optaron por una esquina. Y el ex ministro de Interior y Transporte Florencio Randazzo, la libertad de caminar por la avenida Belgrano sin dirigentes de uno y otro sector a su lado. Daniel Scioli, en tanto, compartió con la caravana de La Matanza encabeza por el titular del PJ, Fernando Espinoza, y la intendenta Verónica Magario.

Este dispar posicionamiento físico dejó entrever los matices de la interna que vive el PJ, aunque una amplia mayoría insiste en señalar que se trata de una situación coyuntural que en sólo semanas podría cambiar. 
Randazzo, se mostró alejado de los Esmeralda (el grupo de los intendentes que busca posicionarlo como candidato en las Primarias del peronismo), mientras que éstos se sumaron con legisladores provinciales cercanos, lejos de los grupos más afines al kirchnerismo.

Los Fénix se movieron por su cuenta junto a Scioli y el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza. Los Esmeralda eligieron hacerlo en el cruce de Independencia y 9 de Julio, para desde allí movilizarse junto a sus columnas a las avenidas Belgrano y 9 de Julio. En tanto, Randazzo (que esta semana dio señales de que será candidato en octubre) eligió “caminar suelto y hablar con los trabajadores por Avenida Belgrano, pero sin llegar a la 9 de Julio”, dijeron en su entorno.

Más allá de coincidir en el reclamo, el peronismo provincial dejó así expuesta la posible disputa interna que podría darse en las Paso. Con las incógnitas, claro, de si se presentará Cristina Kirchner y si Randazzo la terminará enfrentando.