Jueves 30 de Junio de 2022

Con Gastón Manes al frente de la Convención, la UCR ratificó su pertenencia a JxC

Tras el acuerdo para que el hermano de Facundo Manes asuma la presidencia del órgano, el radicalismo apostó por un candidato a presidente propio dentro de la coalición opositora.

La Convención Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) eligió a Gastón Manes como presidente de ese órgano de conducción partidaria, que tiene el rol estratégico de establecer la política de alianzas del partido rumbo a 2023, al votar una lista de unidad en la que la vicepresidencia quedó a cargo de Ivana Coronel, de Evolución.

La lista de unidad votada por los integrantes de la Convención Nacional eligió en la vicepresidencia segunda al abogado Ricardo Gil Lavedra, en la vicepresidencia tercera a Pamela Elizabeth Encina, y como secretario General a Hernán Rossi, de Evolución, el sector liderado por el senador nacional Martín Losteau.

Gastón Manes llega a la presidencia del cuerpo tras lograrse los acuerdos internos para consagrar una lista de unidad que reparta los cargos entre los distintos sectores partidarios.

“Estos son tiempos de presidencialismo de coalición y la unidad de propósito hoy es mantener unidad y mejorar Juntos por el Cambio”, remarcó la UCR en el documento final de la Convención Nacional. Con ese párrafo, los radicales intentan alejar los fantasmas de ruptura.

Después de un debate interno -en el que un sector impulsó la idea de no incluir una mención a JxC en el documento de la Convención Nacional-, el radicalismo logró unificar posturas y despejó las dudas sobre su lugar en el tablero político: reclamó “fortalecer” a la principal coalición opositora, “para hacerla todavía más amplia” con miras a las elecciones presidenciales de 2023.

Si bien no hubo menciones a Javier Milei (La Libertad Avanza), los radicales les marcaron la cancha a sus aliados de PRO al expresar que sus “adversarios son los populismos de izquierda y de derecha”. Y que el partido centenario “no abrazará las políticas neoliberales”. De hecho, Gerardo Morales, jefe del radicalismo, alertó sobre el riesgo de “tomar el atajo de la anti-política” y, en lo que pareció un dardo hacia Mauricio Macri, cuestionó a los integrantes de Juntos por el Cambio que sugieren que comparten los planteos de Milei, como “eliminar el Estado o el Ministerio de Educación”, porque especulan con sumar votos a su cosecha.

“No nos van a tratar como unos retrógrados, porque sabemos gobernar y somos un partido moderno. No queremos ni el Estado grande del populismo ni el Estado mínimo del neoliberalismo”, exclamó Morales, gobernador de Jujuy. “¿Qué es esto de que todos tienen que estar armados?”, remató, en una clara alusión a Milei, quien se manifestó a favor de la libre portación de armas.

Está claro que la UCR pretende alejar a JxC de los extremos, atraer a los desencantados con la clase dirigente y mostrarse como una alternativa de poder: “El populismo de derecha, aquí y en el mundo, es hermano de la anarquía. Cabalga con la queja, el cansancio, la desilusión y la frustración de una enorme cantidad de argentinos”, advirtió Mario Negri, jefe del bloque de Diputados de la UCR.

En ese sentido, Lousteau pidió profundizar el debate interno en el seno de la UCR y remarcó: “La tarea que tenemos como partido es la de convencer a los que no sospechan que son radicales, esa es la manera de conjugar nuestras tradiciones con nuestros desafíos”.

Frente a la creciente interna en PRO, los jefes de la UCR se pusieron como objetivo exhibir unidad y cohesión interna, pese a que persisten las diferencias entre las distintas tribus del partido. De hecho, Morales y Lousteau aún no lograron un acuerdo para reunificar la bancada del radicalismo en Diputados.