Viernes 13 de Diciembre de 2019

La paritaria municipal se define por color político: pujas entre el 15 y el 30%

Los jefes comunales de Cambiemos buscan  alinearse con el gobierno provincial y ofrecen un tope del 15%. Masisstas y kirchneristas intentan diferenciarse con ofertas superiores y aplicación de clausulas gatillos. El descontento en algunas comunas ya generó medidas de fuerza.

Las paritarias municipales siguen abiertas en numerosas comunas de la provincia. La definición depende en cada caso de las posturas y los lineamientos seguidos por os jefes comunales.

En el caso de los intendentes oficialistas, la línea a seguir es la marcada por el gobierno provincial en la negociación con los docentes: un inamovible 15 por ciento a pagar en tres tramos y sin aplicación de cláusula gatillo.  En ese rango muchas son las comunas “amarillas” que así plantearon las negociaciones y obtuvieron a cambio frentes de lucha, paro y movilización de parte de los sindicatos.

En algunos casos, como el de Azul, el intendente Hernán Bertellys, ofreció sólo un 9% de aumento en dos cuotas para el primer semestre del año, lo que generó el rechazo unánime de los gremios y la planificación de jornadas de protesta.  Otro de los austeros fue el jefe comunal de Bahía Blanca, Héctor Gay quien ofreció un aumento del 5 por ciento a cuenta de futuros incrementos. Allí también se desató el conflicto.

En el sur del conurbano, el ex cocinero y actual alcalde del municipio apostó a lo dictaminado por las altas esferas y ofreció a los municipales una suba del 15% en tres cuotas (enero, julio y octubre) muy lejos del 24% que le exigieron los gremios.

Otro de los barones obedientes del PRO, fue Julio Garro. Más austro que su jefa política, ofreció 12% a los gremios, con el argumento de que "las cuentas del municipio están bravas". Los sindicatos rechazaron el porcentaje y esperan por una nueva reunión.

Sólo en General Arenales, un intendente de Cambiemos superó el techo de la gobernadora al otorgar un aumento del 19,1% a sus empleados.

 

Opositores por distinción

En el afán de marcar una notoria diferencia con las políticas aplicadas por la gestión de Cambiemos en la provincia, los municipios comandados por jefes comunales kirchneristas han salido a ofrecer acuerdos que alcanzan el 30 por ciento. Como si fueron poco, y a odo de desaf{io, anunciaron en varios casos el pase a planta de cientos de trabajadores contratados. Una medida que entra en conflicto directo con el plan de austeridad que pide, entre otras cosas, el pacto fiscal de Vidal.

En Ensenada los municipales se levaron una aumento del 30% y en diciembre un bono de fin de año que alcanzó los 3000 pesos. En Avellaneda, Jorge Ferraresi, hizo algo similar y anunció -junto a Cristina Kirchner- un aumento salarial del 30% a los empleados públicos. Durante ese acto, Ferraresi no sólo anunció el aumento en tres tramos sino que informó que pasaría a planta a unos 800 empleados municipales, a contramano de la orden de Provincia de ajustar las estructuras públicas.

Los kirchneristas Verónica Magario (La Matanza) y Walter Festa (Moreno) aún no lograron cerrar la paritaria y se encuentran en la negociación con los municipales. El escenario más complicado es el del camporista Festa, que aúno logra superar el rojo de las arcas locales.

En el caso de los massistas la jugada para diferenciarse del resto constó en sumar a al clausula gatillo en los acuerdo. Bajo esas reglas ya cerraron acuerdos del 20% Guillermo Britos (Chivilcoy),Javier Osuna (Las Heras), Alexis Guerrera (General Pinto), y Germán Di Cesare (General Alvarado), son los que lograron cerrar acuerdos, mientras que Julio Zamora (Tigre) mantiene la paritaria abierta.

También los randazzistas Ricardo Alessandro (Salto) y Gabriel Katopodis (San Martín) siguieron los pasos de sus pares massistas y cerraron al 20%. Katopodis, además, garantizó el pase a planta de 130 trabajadores que ingresaron al municipio en 2009.