Miércoles 01 de Abril de 2020

Macri y Vidal con agenda ferroviaria en Morón

En lo que fue una de las últimas actividades del año, el presidente y la gobernadora compartieron una recorrida en Haedo junto al intendente Ramiro Tagliaferro para mostrar el avance de la obra del soterramiento del Sarmiento que estiman, beneficará a más de 200 mi personas por día.

El presidente Mauricio Macri y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, recorrieron esta mañana las obras de soterramiento del Tren Sarmiento a la altura de la localidad bonaerense de Haedo, junto a un grupo de vecinos usuarios de la línea ferroviaria.

Acompañados por el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich; la secretaria de Obras de Transporte, María Manuela López Menéndez; y el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro; Macri y Vidal supervisaron las labores desarrolladas por una tuneladora que ya avanzó casi tres kilómetros para preparar una vía alternativa para los convoyes que unen la ciudad de Buenos Aires con el partido bonaerense de Moreno.

El proyecto tiene previsto eliminar 51 pasos a nivel del Tren Sarmiento a lo largo de 37 kilómetros, lo que beneficiará a millones de vecinos de la ciudad de Buenos Aires y los partidos bonaerenses de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo y Moreno.

En la Rosada explican que tuvo una inversión total de 3.000 millones dólares y una generación de 10 mil empleos directos e indirectos. Además, dan un detalle importante: el tramo hasta Castelar estará concluido en tres años y el que resta hasta Moreno en cinco.

Los plazos no son casuales, porque calzan justo con los dos mandatos de Macri, que en el 2019 ya se descuenta que irá por la reelección. El meganegocio político detrás del Sarmiento implica que agilizará la vida de la gente, eliminando todos los pasos a nivel de los municipios.

La obra se inscribe en un plan de inversiones de 14.000 millones de dólares que puso en marcha el Gobierno nacional para mejorar el servicio de los trenes metropolitanos. 

A diferencia de lo que sucedió en la Ciudad de Buenos Aires con los subtes, donde Macri incumplió su promesa de hacer 10 kilómetros por año y eligió optar por construir el Metrobus -uno de los emblemas del PRO-, el Presidente sabía que no podía resolver las falencias de transporte del Conurbano con ese sistema y por eso se envalentonó con el soterramiento, que convirtió en uno de los pilares de su gestión.

Esta fue una de las últimas actividades del año que compartieron Macri y Vidal antes de los ya tradicionales "retiros espirituales" que los llevarán a la costa atlántica para realizar un balance de todo lo realizado en 2017 y trazar los objetivos para el próximo período.