Martes 26 de Mayo de 2020

El polo gastronómico de Lanús le pide apoyo al Estado para sobrevivir

La “Lanusita” se encuentra en un momento crítico y así lo hicieron saber representantes de los comercios de la zona. Allí avanzaron en la conformación de la Cámara de Gastronómicos de Lanús y solicitaron el auxilio estatal.

Representantes de los locales que integran el polo gastronómico de Lanús, conocido popularmente como “Lanusita”, se convocaron este miércoles para tomar decisiones inherentes a la crisis que están atravesando.

La reunión se mantuvo en el salón principal del resto Cosenza, ubicado en Dr. Melo y Carlos Tejedor. Hasta allí llegaron representantes de todo el núcleo central de Lanús oeste y también de Lanús este.

El tema inmediato a tratar fue la conformación de la Cámara de Gastronómicos de Lanús, que está en proceso y estará encuadrada dentro del marco jurídico previsto para dichas organizaciones.

El tema que también concita una gran preocupación es la enorme dificultad para resguardar la fuente de trabajo de la masa de empleos que naturalmente genera ¨Lanusita¨. Considerando, de acuerdo a distintas proyecciones que se van formulando, que el primer mes de trabajo fuerte podría ser el mes de diciembre, se ve muy lejana la llegada del “veranito” para aminorar la envergadura de la crisis.

De acuerdo a especulaciones y proyecciones que se trazaron, y considerando que el efecto más agresivo de la pandemia todavía no mostró su peor cara, las posibilidades que la gastronomía quede en un estado de “apagón” permanente durante todo 2020 son muy altas.

La reunión también permitió hacer una revisión del grado de respuesta en la acreditación de sueldos por el plan de ATP que lleva adelante el gobierno nacional.

Entre los distintos escenarios que se avecinan, se acordó trabajar en la búsqueda de distintos auxilios del Estado, como la exención definitiva del pago de tasas e impuestos que gravan la actividad, tanto a nivel local como provincial y nacional; así como también la presentación de una acción conjunta para que las empresas prestadoras de servicios dejen sin efecto la facturación por el término del corriente año.