Martes 19 de Enero de 2021

Reunión de Kicillof con intendentes: no habrá nuevas medidas restrictivas por ahora

Los jefes comunales de los distritos costeros bonaerenses pidieron evitar el toque de queda sanitario que se había esbozado desde el Gobierno provincial por el aumento de casos de Covid-19. A cambio, se comprometieron a hacer cumplir los protocolos sanitarios vigentes para la temporada de verano.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo una reunión con los intendentes de los municipios de la Costa en la que definieron, en forma conjunta y por el momento, no adoptar medidas restrictivas debido al aumento de casos de coronavirus.

La decisión se tomó luego de dos horas de reunión en la que todos los presentes coincidieron en aumentar los controles en la calle, las playas y los locales gastronómicos, y hacer cumplir en una forma más estricta los protocolos vigentes que se diseñaron en los meses previos al comienzo de la temporada.

“Hoy no estamos en una situación de emergencia. No queremos que se contagie todo el mundo hasta que se ocupen las camas. Hay que evitar los contagios. Hay que fortalecer los controles y pedir a la población que vuelva a cuidarse como lo hacia en los peores momentos. Estamos llegando a una situación que puede volverse crítica”, explicó Kicillof en una conferencia de prensa posterior a la reunión.

El Gobernador va a esperar a tener la reunión con Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, que será antes del fin de semana, para hacer una evaluación conjunta sobre lo que está sucediendo en el AMBA y, a partir de ahí, evaluar una medida restrictiva en esa zona. “Si hay que tomar alguna decisión, la vamos a anunciar la semana que viene”, indicó.

La decisión de aumentar los controles, sobre todo durante la noche, está vinculada a poder evitar medidas restrictivas más drásticas. El mayor problema que tienen los intendentes son las reuniones privadas y las que los jóvenes hacen en las playas. El objetivo es disuadirlas y monitorearlas más de cerca para poder evitarlas.

La reunión tuvo momentos de tensión debido al intercambio de pareceres sobre cómo continuar con la temporada. La mayoría de los intendentes se resisten a tomar medidas restrictivas debido a que eso afectará el poco consumo que lograron reactivar durante los primeros meses del verano.

Otros están dispuestos a apoyar las medidas que hagan falta con el único fin de que no se levante la temporada, una idea que descartan en el gobierno bonaerense. En La Plata saben que las medidas que se tomen debe ser focalizadas para generar el menor perjuicio posible a los municipios de la costa, que durante todo el año suelen vivir de lo que recaudan en la temporada.

Si bien el foco de preocupación está en el desarrollo de la temporada de verano en la costa, la curva de contagios de COVID-19 también empezó a crecer en las localidades más pobladas del Conurbano. Por eso todos los intendentes de la provincia fueron invitados y se sumaron a la reunión después de la primera hora. El encuentro comenzó a las 10:30 y terminó cerca de las 13.

Por parte del Ejecutivo bonaerense participaron el ministro de Salud, Daniel Gollan; el viceministro de esa cartera, Nicolás Kreplak, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, el ministro de Seguridad, Sergio Berni; el ministro de Producción, Augusto Costa, y la ministra de Comunicación, Jesica Rey.

Los intendentes de la Costa que estuvieron presentes fueron Sebastián Lanantuoni (General Alvarado), José Rodríguez Ponte (General Lavalle), Carlos Santoro (General Madariaga), Juan Manuel Álvarez (General Paz), Guillermo Montenegro (Mar del Plata), Cristian Cardozo (Partido de la Costa), José Paredi (Mar Chiquita), Alejandro Dichiara (Monte Hermoso), Martín Yeza (Pinamar), Sergio Bordoni (Tornquist), Carlos Sánchez (Tres Arroyos) y Gustavo Barrera (Villa Gesell).

La principal opción que se barajaba en el gobierno de Kicillof era la implementación de un toque de queda nocturno. Es decir, cortar el movimiento durante la noche, cuando la gente se reúne en fiestas privadas y lugares gastronómicos, con el fin de cortar la circulación del virus. Pero después de dos horas de debate, se decidió no tomar medidas restrictivas y seguir monitoreando de cerca la situación sanitaria.

También aparecía en el horizonte la posibilidad de reducir la cantidad de gente que pueda entrar en los locales gastronómicos o comerciales. Y es en ese punto donde harán mayor hincapié. Más controles. La intención no es volver al punto de partida que tuvo lugar el 19 de marzo de 2020. Los gobiernos de la Nación y la provincia trabajan sobre la comunicación con el objetivo de generar conciencia. Esa exposición se incrementará en los próximos días. Más información para que la gente entienda la gravedad del rebrote que está en marcha.

En la provincia descartan la posibilidad de cerrar completamente la temporada. “Hay cero chances de que eso suceda”, graficaron cerca del gobernador. Esa misma idea expuso el ministro de Turismo, Matías Lammens, durante su visita a Villa Gesell en la mañana de este lunes, aunque aclaró que la continuidad de las vacaciones dependerá del comportamiento de la gente en la Costa.