Lunes 26 de Octubre de 2020

Se quebró SOMOS, el partido de Donda y Menéndez

Una grave denuncia de abuso dentro del espacio habría sido el detonante de la ruptura. Donda se quedaría con el sello y podría recalar en La Campora, mientras que Menéndez en Barrios de Pie y se integraría al Movimiento Evita.

El partido SOMOS, de Victoria Donda y Daniel Menéndez, duró poco más de un año. A raíz de una grave denuncia en el seno del espacio, se multiplicaron las discusiones, las acusaciones cruzadas en las redes sociales y, finalmente, ambas vertientes comenzaron a funcionar por separado en forma definitiva.

La problemática que terminó con la paz en SOMOS, el partido político que lanzó Victoria Donda en febrero de 2019, pocas horas después de romper con Libres del Sur, habría tenido que ver con un presunto caso de abuso sexual de parte de uno de los funcionarios más estrechos a la actual interventora del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

Según informó el portal Realpolitik, sería el propio Alberto Vivanco, mano derecha de Donda, quien habría sido vinculado a un hecho de estas características. La polémica incluiría a una sobrina oriunda de Santa Cruz. 

Vivanco ofició de jefe de despacho durante la diputación de Donda y es actualmente funcionario del ministerio de Desarrollo Social. Paradójicamente, su hermana es Raquel Vivanco, quien actualmente se encuentra al frente del Observatorio de Violencias y Desigualdades del ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Acorde a allegados a la interna de SOMOS, tanto Donda como la legisladora por el Frente de Todos Laura Velasco, quien a su vez sería socia de Vivanco en un emprendimiento comercial, habrían intentado cubrir el escándalo puertas adentro del partido, pero Daniel Menéndez, actualmente coordinador del movimiento Barrios de Pie, llevó el caso ante Emilio Pérsico, quien tomó la decisión de suspender al acusado y “exiliarlo” en Córdoba.

A partir de esta falta de coordinación en el accionar de los líderes del partido, es que comenzó a romperse definitivamente el espacio. Pocas horas después, Menéndez se reunió con Cristina Fernández de Kirchner sin invitar a Donda, quien se enteró de la reunión a través de las redes sociales.

La titular del INADI respondió a través de un encuentro con los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza) y “Juanchi” Zabaleta (Húrlingham) en la búsqueda de abrir una rápida vía de escape hacia el Partido Justicialista.

Esta ruptura produjo una consecuencia inmediata: en amplios sectores del país, como La Matanza y Córdoba, por sólo citar dos ejemplos, militantes del espacio quedaron bajo un doble comando. Esto ya está generando conflictos en la relación con el gobierno nacional. Por ejemplo, cuando ocurrió el reclamo de la Policía Bonaerense, el presidente Alberto Fernández se comunicó con Donda para pedirle que su espacio no marche, pero el sector de Menéndez marchó de todos modos a confrontar con los agentes de policía.

La ruptura entre la titular del INADI y el sociólogo y docente de la UBA pareciera no tener vuelta atrás, y SOMOS pasaría a formar parte de la triste lista de partidos políticos argentinos que nacieron y desaparecieron en el lapso de un parpadeo, sin pena ni gloria por el sendero político nacional.

LA CARTA DE DESVINCULACIÓN DE VIVANCO

Compañerxs:

El aislamiento y la sorpresa hacen difícil que podamos compartir cosas que seguramente en otro contexto hubiésemos podido conversar personalmente. Sin embargo, es muy importante para mí despedirme de personas con las que hemos atravesado años de esfuerzo y proyectos comunes.

Para quienes no lo saben, ya no formo parte de la organización que construimos juntxs. Un error que cometí en el plano estrictamente personal desencadenó una serie de acontecimientos que lamentablemente fueron utilizados para desacreditarme, exponiendo y dañando a mi persona y a mis seres más queridos.

Durante el último mes y medio intenté en vano tender puentes con quienes compartía el ámbito de conducción de la fuerza con la intención de encarrilar el asunto, con el objeto de evitar o reparar el daño que mi alejamiento produce en la organización y desde ya, en mi propia trayectoria militante. Lamentablemente ha sido en vano.

Hace más de treinta años que estoy comprometido con las causas populares, cuando emprendimos la construcción de Somos / BdP decidí no reproducir nunca más prácticas que, aunque en estos años se han naturalizado, hieren mortalmente cualquier proyecto colectivo transformador. Me refiero al personalismo, el autoritarismo, la ambición desmedida y la competencia como regla de juego aceptada entre compañerxs, entre otras.

Creo haber sido consecuente con dicha decisión, respetando las definiciones colectivas sin esconder las críticas que con honestidad consideré que correspondía hacer en cada momento. Siento que en parte estoy pagando las consecuencias de ello, ojalá me equivoque.

Quiero agradecer de corazón a lxs pocos compañerxs y amigxs que enterados de lo que estaba sucediendo se preocuparon por mí, llamándome para charlar o simplemente enviándome alguna palabra de acompañamiento y aliento, tan necesarias en muchas situaciones difíciles de la vida.

Como corresponde, dejaré todos los espacios que ocupo en representación de la fuerza, las personas somos circunstanciales, los proyectos colectivos por suerte siempre nos trascienden.

Les deseo lo mejor en esta etapa tan especial, en la que nuestro pueblo requiere organizaciones y dirigentes que estén a la altura de los cambios y transformaciones de fondo que el país necesita para mejorar las pésimas condiciones de vida en las que se encuentra.

En ese lugar, el de la lucha por combatir las injusticias sociales, siempre volveremos a encontrarnos, siempre estaremos juntxs.

Abrazo fraternal y compañero.

“Beto” Vivanco.