Operaban en Lomas de Zamora, Lanús, Villa Celina y Villa Madero. Hubo ocho detenidos y el secuestro de un gran volumen de mercadería y maquinarias.
Tras un operativo en diferentes puntos del Conurbano, la Policía desmanteló una red dedicada a la fabricación clandestina y contrabando de zapatillas y prendas con marcas internacionales falsificadas. Se incautó mercadería por cifras que superan los 700 millones de pesos.
Se llevaron adelante cuatro allanamientos en Villa Celina, Villa Madero, Lomas de Zamora y Lanús. Hubo ocho personas detenidas, además del secuestro de un volumen importante de mercadería y maquinaria ligada a la producción y distribución del calzado.
La investigación
Se originó en julio cuando se detectaron sitios en redes sociales y páginas web donde se ofrecía calzado de marcas como Nike, Adidas, Vans, Puma, All Star, Converse y Caterpillar a valores muy bajos. Las compras siempre se acordaban de forma online y con entrega puerta a puerta.
A partir de ello, se determinó que la banda actuaba bajo dos modalidades: la confección de imitaciones en talleres ilegales y el ingreso de zapatillas desde Brasil sin la documentación de origen.
En este sentido, las principales cabezas de la organización eran dos hombres, padre e hijo, quienes gestionaban dos grandes depósitos en Lanús. Allí se almacenaba toda la carga del contrabando.
En paralelo, los oficiales identificaron dos fábricas de zapatillas apócrifas en La Matanza. Un taller en Villa Celina funcionaba en un edificio de varias plantas que contenía pequeños talleres de costura. En el lugar, se confeccionaban prendas como remeras y calzas con logos similares a los originales.
La otra fábrica clandestina era operada por dos mujeres en un galpón en Villa Madero, donde parte del espacio estaba destinado al depósito de la producción terminada.
Mercadería secuestrada
La Policía incautó 8.300 pares de zapatillas con logos de marcas internacionales y 11.735 capelladas -parte superior del calzado antes del armado final-, máquinas de corte, impresoras industriales, bordadoras, tejedoras computarizadas y estampadoras, entre otras.
Según trascendió, el cálculo arroja un valor conjunto en maquinarias de 345.000 dólares. En relación a la mercadería, asciende a un valor estimado de $664.000.000; los insumos y materiales hallados trepan a $120.000.000 adicionales.
Asimismo, se constataron empleados “en negro”. Hubo 31 trabajadores informales en los talleres de La Matanza, con ingresos promedio de $400.000, y dos más en los depósitos de Lanús, con retribuciones de $800.000.
La causa quedó en mano del Juzgado en lo Criminal y Correccional de Morón, con imputaciones ligadas a la infracción de la Ley Nacional de Marcas y a delitos aduaneros.