La fuga de los delincuentes derivó en una cinematográfica persecución policial que se extendió por varios kilómetros.
Dos hombres fueron detenidos luego de una intensa persecución policial que se extendió desde Quilmes hasta Almirante Brown y que permitió desbaratar a una banda dedicada a cometer robos bajo la modalidad de entradera. Durante el operativo, los efectivos recuperaron más de 10 millones de pesos, joyas y otros objetos de valor que habían sido sustraídos minutos antes de una vivienda.
EL HECHO
Comenzó en una casa ubicada sobre Luis Agote al 2000, en Quilmes, donde cuatro delincuentes armados irrumpieron tras forzar la puerta de ingreso. Según denunciaron las víctimas, los asaltantes las redujeron y encerraron en el baño mientras recorrían la propiedad en busca de dinero y objetos de valor.
Luego de apoderarse de una suma cercana a los 10 millones de pesos, alhajas y un celular iPhone 13, los delincuentes escaparon a bordo de una camioneta Honda CRV gris.
La intervención policial fue posible gracias al sistema de geolocalización del teléfono robado. El dispositivo permitió seguir en tiempo real el recorrido de los sospechosos, que se desplazaban por San Francisco Solano. Con esa información, se desplegó un operativo cerrojo que derivó en una persecución que continuó hasta el partido de Almirante Brown.
Los efectivos lograron localizar el vehículo en Claypole. Al verse rodeados, los ocupantes abandonaron la camioneta e intentaron escapar a pie por los techos y patios de las viviendas. Durante la fuga, también descartaron parte del botín y distintos elementos utilizados para cometer los robos.
Tras un amplio rastrillaje, la policía logró detener a dos de los sospechosos, de 28 y 43 años. Además, recuperó la totalidad del dinero sustraído, las joyas robadas y una mochila que contenía pasamontañas, gorras, cuellos polares y herramientas de fuerza empleadas para ingresar a las propiedades.
Los elementos secuestrados fueron reconocidos por las víctimas, mientras que los detenidos quedaron a disposición de la UFI N° 5 de Quilmes, que ordenó su detención bajo la acusación de robo calificado por el uso de arma, en poblado y en banda.
