Los delincuentes habrían ingresado por el patio trasero después de atravesar una propiedad lindera. Un testigo afirmó que utilizaban pasamontañas y guantes al momento del ataque.
Antonio José Lamas tenía 85 años y estaba cenando con su esposa cuando un grupo de ladrones irrumpió en su casa. El hombre se enfrentó a los asaltantes, recibió al menos un golpe en el rostro y terminó desvanecido.
EL HECHO
Ocurrió este martes cerca de las 21.30, en una vivienda ubicada en la esquina de Zapiola y Origone, en Bernal Oeste, partido de Quilmes. Al menos cuatro delincuentes ingresaron al inmueble, mientras un quinto integrante del grupo aguardaba en una camioneta para facilitar la fuga.
Los investigadores sospechan que la entradera pudo haber sido planificada y que los delincuentes contaban con información previa sobre la propiedad. Para llegar hasta la casa, habrían saltado la reja frontal de una vivienda lindera, atravesado su pasillo y luego una medianera hasta llegar al patio trasero de la casa de Lamas.
Desde allí lograron entrar al living a través de una ventana. Al escuchar ruidos, el jubilado fue a verificar qué estaba sucediendo y se encontró con los ladrones.
En ese momento recibió al menos un golpe en el rostro y, de acuerdo con las primeras averiguaciones, habría intentado defenderse antes de desvanecerse. Tras el ataque, los delincuentes escaparon.
En las primeras horas había circulado la versión de que Lamas había sufrido un infarto durante la entradera. Sin embargo, la causa de muerte todavía no fue determinada.
La investigación está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°6 de Quilmes, que busca identificar y localizar a los cinco sospechosos. El hecho generó mucha preocupación entre los vecinos de Bernal Oeste, que se encuentran en alerta permanente por la inseguridad en la zona.
